Celebramos la II edición de nuestro premio «Peregrino de la Vida».
Cuando en nuestra asociación debatíamos a quien otorgar nuestro premio al «Peregrino de la Vida», la decisión fue unánime. Ernesto no solo es una referencia en el Camino de Santiago, sino que su largo periplo vital es todo un ejemplo de siembra de buenas cosas, siempre buscando el apoyo de quienes le han rodeado.
El acto de reconocimiento se celebró en la iglesia del Carmen, en Revilla de Camargo, donde nos reunimos personas que, socias o no, querían estar este día con Ernesto y con nosotros. Nos acompañaron, ejerciendo de anfitriones en Camargo, Diego Movellán, alcalde; Raquel Cuerno, que tantas facilidades nos dió; y Oscar Lavín, párroco de Revilla.
Contamos con la extraordinaria música antigua del Ensemble CEM (Cristina Galán -voz y percusión-, Esteban Bolado –fidula y nickelharpa– y Manuel Galán -vihuela-), que interpretaron cantigas y piezas del Codex Calixtinus y del Libro Vermell.
Personas muy allegadas a Ernesto nos rememoraron lo que ha sido su periplo vital: como emigrante a Cataluña; como pastor en el Pirineo antes de ser sacerdote; en Tresviso; en Somahoz; en el barrio San Francisco de Santander; en el albergue de Güemes…
Finalmente, plantamos una rosa peregrina junto a la iglesia del Carmen, como el año pasado también hicimos en la cercana iglesia de Santiago para recordar a nuestro primer «peregrino de la vida», Jesús Choya.