Aunque no llegamos a sellar el hermanamiento con su asociación en vida, lo haremos ahora, en su memoria, porque su legado nos une. Jorge era de esas personas que, con una sonrisa y el corazón en la mano, hacían posible lo imposible. Gracias por tanto, Jorge. Que tu luz siga guiando a todos los peregrinos, como siempre hiciste.